Mesa de los Tres Reyes (2.446m) and Petrechema (2.371m) from Refugio de Linza (1.330m)

Distance 18,66 km *
Maximum Elevation 2.446 m
Minimum Elevation 1.330 m
Total Ascent 1.584 m *
Total Descent 1.584 m *
Notes Mesa de los Tres Reyes es el más alto de Navarra
Regions NavarraHuescaAragónEspaña
  • Minimum values calculated based on the ideal path by drawing a straight fictitious line between milestones. They should be taken as a mere reference, as they may differ to a greater or lesser extent depending on the terrain topology and the actual traveled path.

Después de un viernes de trabajo complicado salí corriendo con un montón de bolsas y dos mochilas, como si me fuera dos semanas en lugar de dos días, esperando no haber olvidado nada. Había quedado con Paula a las 19:30 en Elortz, un pueblo a las afueras de Pamplona, pero llegué una media hora más tarde. Le avisé antes de salir. Conduje tranquilamente y una vez allí metimos todas sus cosas en mi coche y tiramos hacia el Refugio de Linza (1.330m). Al rato de salir, a Paula le dio la impresión de haberse olvidado las botas. Paramos y en el coche no estaban, así que condujimos de vuelta hacia el suyo. Allí tampoco estaban. Se las había olvidado en casa. Al menos llevaba zapatillas de monte y aunque no podría usar sus crampones con ellas, ya pensaríamos algo si encontrábamos mucha nieve.

Llegamos al refugio de noche. El cielo estaba totalmente despejado y se podían ver miles de estrellas claramente. Hacía frío, unos 0º. En el refugio nos dieron de cenar y luego estuvimos un rato al calor de la chimenea, bebiendo Jägermeister y ajustando mis crampones antes de acostarnos, sobre las doce, para levantarnos temprano al día siguiente.

El sábado nos levantamos a las 7:30, bajamos a desayunar, preparamos la mochila y salimos a las 8:40 desde el refugio hacia la Mesa de los Tres Reyes (2.428m). Aunque todavía hacía frío, el día estaba estupendo. Esperábamos no encontrar mucha nieve o al menos encontrar huella hecha para no tener que utilizar los crampones, así que Paula no los llevó.

Comenzamos a ascender por sendero entre prados y laderas de montaña por un tramo del GR-11, disfrutando de un paisaje maravilloso. Después de alrededor de una hora andando llegamos a la Hoya de la Solana, desde donde comenzamos a ver la Mesa de los Tres Reyes a la izquierda y el Petrechema a la derecha. Tenían nieve, pero no demasiada. Atravesamos la Hoya y llegamos a una bonita zona kárstica salpicada de pinos negros donde ya había pequeñas calvas de nieve.

Al bajarla para llegar directamente a la falda del macizo encontramos mucha más nieve y muy dura en una zona de sombra, aunque era un tramo sin pendiente que incluso se podía sortear. Desde allí comenzamos la ascensión, lentamente y prácticamente paralela al macizo. La cantidad de nieve se incrementó bastante, pero al estar al sol tenía un punto muy agradable. Se podía caminar bien y había huella marcada. Subimos poco a poco y disfrutamos mucho en ese tramo. El paisaje era realmente precioso, con una mezcla de roca y nieve a partes iguales. El sol brillaba y no había una sola nube en el cielo. Tampoco hacía demasiado viento, e incluso hacía calor cuando cesaba por completo. Pensábamos que con ese tiempo encontraríamos mucha gente por el camino, pero sólo nos cruzamos con un par de parejas.

Ya en la falda hay dos formas de subir: una directa por la cresta y otra más suave que da un rodeo por la parte derecha. Probamos la segunda pero llegados a un punto había una lengua de nieve muy dura que no se podía subir sin crampones, así que volvimos hacia atrás y subimos directamente por la cresta, que aunque más escarpada, no tenía nada de nieve. Llegamos a la cima, sacamos unas cuantas fotos, disfrutamos de las maravillosas vistas de los montes cercanos y de todo el Pirineo occidental al fondo, que se veía claramente, y comenzamos a descender. Paramos a media falda a picar algo y después bajamos tranquilamente por el mismo camino, sacando fotos y disfrutando de la nieve.

Cruzamos de nuevo la parte en sombra, más helada, antes de subir un tramo para atravesar la zona kárstica y bajar a la Hoya de la Solana, donde cogimos un desvío para subir al Petrechema (2.371m). Esta vez nos encontramos mucha menos nieve. Prácticamente pudimos sortearla toda, andando por sendero muy bien marcado entre pradera y pedregal hasta llegar a la cresta de subida.

Este monte tiene una cresta muy prolongada y con pequeñas lomas intermitentes, lo que hace que al comenzar a subir sólo veas la primera loma, pensando que la cima está ahí cerca. Pero después de cada loma aparece una nueva, lo que resulta desalentador. No obstante, no es una subida complicada ni demasiado empinada.

Llegamos a la cima y sacamos unas fotos más. Este monte es en realidad la antecima de una aguja algo más elevada llamada Pic d’Ansabère (2.377m), donde la única manera de ascender es rapelando para después escalar una pared de unos 40m por encima del quinto grado. Después de las fotos de rigor bajamos rápidamente de la cima para evitar el frío viento, de nuevo por la cresta. Cuando llegamos a la falda comimos algo, ya guarecidos del viento en una zona todavía empinada pero de bonitas praderas. Después continuamos descendiendo hasta retomar el sendero de vuelta hasta el refugio, donde llegamos hacia las cinco. Era todavía de día, aunque en un momento oscureció completamente.

En el refugio tomamos un par de cervezas y charlamos un rato de nuevo al calor de la chimenea. Después nos dimos una ducha y bajamos a cenar, devorándolo todo. Nos sentamos a la mesa con dos vizcaínos muy salaos, llamados Patxi y Pablo, que por lo visto conocían a la gente del refugio. Después de cenar sacaron un juego de fichas con números llamado Rummikub, muy entretenido, y estuvimos jugando unas partidas y bebiendo licores hasta alrededor de las doce. El día anterior no dormí mucho, pero este pude dormir como un tronco, al menos hasta las cinco o seis de la mañana.

Milestones

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Comments

1 comment

Bonita manera de enlazar dos cumbres. Es un entorno precioso, que a penas conozco, pues sólo he subido a la Mesa. Con nieve está guapo el recorrido. Buena descripción, compañero. Vaya lo de olvidar las botas… llega a estar la nieve un poco más dura, y se hubiese complicado. Salud.

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